Con la letra griega PHI (se pronuncia "fi"), se identifica a unos de los números más enigmáticos y estudiados de las matemáticas. Se lo denominó de esta forma en honor a Fidias, arquitecto del Partenón griego, quien fuera unos de sus tantos re descubridores.
Se trata de un número irracional que se expresa con la siguiente fórmula y valor:
Recibe diferentes nombres y lo podemos encontrar como número de oro, número áureo, número de Dios, razón áurea, razón dorada, divina proporción, etc, etc.
Este número tiene muchas propiedades interesantes.
Fue descubierto en la antigüedad no como una "unidad", sino como una relación o proporción. Este descubrimiento perdura hasta el día de hoy, y podría decirse que se transformó en un elemento clave para los diseñadores y artistas, en el proceso creativo.
El mundo que nos rodea está lleno de piezas y elementos muy bellos, singulares y atractivos. Flores, plantas, animales, edificios y hasta obras de arte como pinturas, esculturas y la música misma. Cuando observamos detenidamente sus composiciones vemos que en todos ellos aparece siempre expresada de alguna forma, esta singular proporción áurea bajo el número Phi.
Puede decirse que, todo aquello que resulte "bello y atractivo" ha sido construido utilizando la proporción áurea.
En artículos anteriores, me referí a la Serie Numérica de Fibonacci. En relación a esta serie se puede observar que, si se divide cada número de la serie por el número inmediato anterior, y a medida que se avanza en la serie, los resultados de dichas divisiones se aproximan más y más al número Phi, la proporción áurea. De esta manera se puede decir que la espiral numérica que nos propone la Serie de Fibonacci se convierte en una Espiral Áurea.
Hasta aquí, se tienen dos elementos relacionados entre sí: el número Phi y la Serie Numérica de Fibonacci. Se agrega un tercer elemento: el segmento áureo, el cual se une a la relación:
Aquí vemos cómo el número Phi, también se relaciona con estos segmentos particulares. Se trata de dos segmentos de diferente longitud, en donde la suma de las longitudes, de ambos segmentos, dividida la longitud del segmento mayor, da lo mismo que si se dividiera, la longitud del segmento mayor por la longitud del menor y ambas divisiones dan el número Phi.
Esta nueva relación da origen al Rectángulo Áureo.
Veamos ejemplos que muestran esta proporción y que sin dudas nos resultan bellos y atractivos:

El Partenón, una obra de arquitectura de extrema belleza. Su diseño se enmarca en un rectángulo Áureo.

La Torre Eiffel, magnífico monumento que mantiene las proporciones entre las diferentes alturas de sus pisos.
La Pirámide de Keops y su número áureo!

Y Claro! Leonardo Da Vinci la conocía muy bien!

Leda Atómica de Dalí, simplemente perfecta! Enmarcada en una figura pentagonal con proporciones áureas.

Y en nuestro cotidiano, por ejemplo, las tarjetas de crédito se enmarcan en un rectángulo áureo. Marketing!

Más Marketing atractivo! representado por marcas muy populares.
Y en la música también! El arte sonoro conteniendo la divina proporción!

Las proporciones áureas de sus rostros explican su belleza (George Clooney y Bella Hadid).
Y así podríamos seguir viendo ejemplos de belleza y atractivos irresistibles. Los invito a observar y descubrirlos en su entorno! y en ustedes mismos!
Y como ya nos tienen acostumbrados, una vez más, las matemáticas nos explican este bello y atractivo mundo.
La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte. (Leonardo Da Vinci)
Hasta el próximo artículo!
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