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I Ching. Los 64 Hexagramas.

Los 64 Hexagramas
 

Introducción

En función de los 8 trigramas básicos se construyen los 64 Hexagramas que componen el I Ching. En este artículo les contaré como se realiza esa construcción y como se produce la mutación de los estados.

Como recordarán, la base del Libro de las Mutaciones son los 8 trigramas o signos , concebidos como imágenes de lo que sucedía en el cielo y en la tierra. Manifestaciones primarias de estados de la naturaleza. 

Esos 8 estados, trigramas o signos son: el Cielo y la Tierra, la Montaña y el Lago, el Trueno y el Viento, el Fuego y el Agua.  Cada uno de ellos tiene cualidades particulares y una posición asignada en el Cielo Previo, representada por las estaciones (verano, otoño, invierno, primavera) y los puntos cardinales (sur, oeste, norte, este).

Así mismo, cada uno de los signos está en permanente estado de transición, tal y como sucede en la naturaleza. Van mutando de unos a otros según las leyes de cambio universales, acompañando el ritmo de la naturaleza. 

Ahora bien, dado que con solo 8 signos (imágenes de la naturaleza) se hace imposible definir todas las manifestaciones o situaciones, es que se procedió a combinarlos de a dos, es decir, formar un nueva imagen, estado o signo a partir de dos trigramas básicos.

A cada una de esas nuevas imágenes o estados (signos) se la denominó Hexagrama. En total se obtuvieron 64 Hexagramas. Y son los que se describen en El Libro de las Mutaciones.

Los 64 Hexagramas se componen de 6 trazos negativos (línea partida) y/o positivos (línea entera). Estos trazos se conciben como susceptibles de mutación, pueden cambiar. Cada vez que un trazo cambia, el estado representado por el hexagrama se transforma en otro. 

No todos los trazos necesariamente tienen que cambiar. Solo los trazos muy positivos o muy negativos se transforman. El resto quedan inmutables. También puede suceder que ningún trazo cambie, con lo cual no hay mutación a otro signo.

Los trazos que cambian generan un nuevo signo (hexagrama) mostrando con claridad la mutación o vía de transformación de la situación.

Los trazos considerados poderosamente cargados de energía positiva o negativa, capaces de mutar son aquellos señalados con los números 9 y 6. El resto de los trazos que permanecen inmóviles son los correspondientes a los números 7 y 8, que no tienen una significación peculiar y solo actúan en la conformación del signo. 

Ahora bien, cómo se obtiene la calificación numérica de los trazos? 

Existen dos métodos: en uno de ellos se utilizan tallos de milenrama y en el otro monedas. 

En ambos casos la selección (en el caso de los tallos) o la tirada (en el caso de las monedas) tiene como finalidad obtener un número entre 6, 7, 8 o 9 para la conformación del trazo. El resultado 6 u 8 dará origen a un trazo partido, negativo o Yin. El resultado 7 o 9 dará origen a un trazo entero, positivo o Yang. De esta forma se obtienen  los 6 trazos que compondrán el hexagrama, construyéndose de abajo hacia arriba. 

Los trazos calificados con 6 o 9 son los que mutan y dan origen a un nuevo hexagrama. Este nuevo hexagrama mostrará el estado al que mutará la situación original descrita en el hexagrama primario.

Hasta aquí la conformación de los 64 Hexagramas y sus mutaciones.



Fuente: I Ching. El libro de las Mutaciones.

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