Este libro es un estremecedor relato en el que Viktor Emil Frankl, narra las muy duras experiencias vividas en un campo de concentración. Y a pesar de estas vivencias él logra rescatar el verdadero sentido de la vida apoyado en su indestructible libertad interior e inquebrantable dignidad humana.
Este texto llegó a mí en el año 2004, fue difícil la primer lectura pero sin duda ha dejado en mí un gran aprendizaje y por sobre todo, a acompañado siempre mis procesos de crecimiento.
Su autor: Viktor Emil Frankl, fue un neurólogo, psicólogo y filósofo austríaco, nacido en Viena en 1905 y fallecido en 1997. Está considerado como uno de los psicoterapeutas más destacados del siglo XX y el último de la gran generación de la Escuela de Viena. Fundó la Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia, denominada Logoterapia.
Entre 1942 y 1945, él y su familia fueron hechos prisioneros e internados en los campos de concentración (Auschwitz y Dachau). Fue precisamente esta experiencia la que lo llevaría a perfilar su teoría basada en la búsqueda de un sentido para la vida del hombre.
Tras sobrevivir al Holocausto, fue profesor de Neurología y Psiquiatría en la Universidad de Viena y ejerció la cátedra de Logoterapia en la Universidad Internacional de San Diego, en California. Ofreció conferencias en universidades de todo el mundo y veintinueve de ellas le otorgaron el título de doctor honoris causa. Galardonado con numerosos premios, entre ellos el Oskar Pfister Award de la American Psychiatric Association, fue miembro de honor de la Academia Austriaca de las Ciencias.
En esta obra, que se publica por primera vez en 1959, describe el proceso psicológico que atraviesan los prisioneros desde que llegan al campo de concentración, se adaptan a él, sobreviven y finalmente son liberados.
El libro no describe situaciones ya por todos conocidas, sino que más bien se enfoca en lo que les sucede, desde el punto de vista psicológico, a los prisioneros y a él mismo ante las situaciones tan adversas, injustas e inhumanas que les toca vivir.
Narra comportamientos y conductas que lo llevan a elaborar su propia técnica psicológica: la Logoterapia.
Según Frankl, las personas siempre podemos dar un sentido a nuestras vidas, independientemente de las circunstancias en que nos encontremos; esta búsqueda de significado constituye la principal motivación vital. Además siempre tenemos un cierto grado de libertad, puesto que podemos decidir al menos qué actitud adoptamos ante la adversidad.
Él considera que el origen de las alteraciones psicológicas es la falta de fortaleza de la dimensión espiritual, así como de sentido en la vida.
El sentido de la vida según Viktor Frankl está en hallar un propósito, en asumir una responsabilidad para con nosotros mismos y para el propio ser humano. ... Es más, el sentido de la vida no sólo difiere de una persona y otra, sino que nosotros mismos tendremos un propósito vital en cada etapa de nuestra existencia.
A continuación les dejo algunas frases que me impactaron del libro:
- Los mejores de entre nosotros no regresaron a casa.
- y una vez perdida la voluntad de vivir, raramente se recuperaba.
- Qué verdad encierra la afirmación de Dostoyevski cuando define al hombre como el ser que se acostumbra a todo. Los prisioneros nos acostumbrábamos a todo, pero desconocíamos como ...
- Repugnancia, piedad, indignación y horror eran emociones vedadas en la psicología del prisionero.
- Esa apatía emocional le permite permanecer impasible ante los continuos sufrimientos diarios.
- una indignación no causada tanto por el dolor infligido o la crueldad física, cuanto por el insulto que la acompañaba.
- La apatía, el síntoma típico de esta segunda fase, actuaba como un mecanismo inevitable de autodefensa.
- Las personas de mayor sensibilidad, acostumbradas a una rica vivencia intelectual, sufrieron muchísimo (su constitución era endeble o enfermiza), sin embargo, el daño infligido a su ser íntimo fue mucho menor, al ser capaces de abstraerse del terrible entorno y sumergirse en un mundo de riqueza interior y de libertad de espíritu.
- el amor es la meta última y más alta a la que puede aspirar el hombre.
- la salvación del hombre sólo es posible en el amor y a través del amor.
- el amor trasciende la persona física del ser amado y encuentra su sentido más profundo en el ser espiritual del otro, en su yo íntimo.
- Esta intensificación de la vida interior defendía al prisionero contra el vacío, la desolación y la pobreza espiritual de su existencia actual, al tiempo que le permitía evadirse devolviéndolo a su vida pasada.
- El humor es otra de las armas del alma en su lucha por la supervivencia.
- El prisionero anhelaba estar a solas consigo mismo y con sus pensamientos. Añoraba intimidad y soledad.
- Como el prisionero era testigo habitual de escenas de brutalidad desorbitada, su impulso agresivo aumentaba sensiblemente.
- Cada hombre, aún bajo unas condiciones tan trágicas, guarda la libertad interior de decidir quién quiere ser -espiritual y mentalmente-, porque incluso en esas circunstancias es capaz de conservar la dignidad de seguir sintiendo como ser humano.
- Y es precisamente esa libertad interior la que nadie nos puede arrebatar, la que confiere a la existencia una intención y un sentido.
- El realismo nos avisa de que el sufrimiento es una parte consustancial de la vida, como el destino y la muerte. Sin ellos, la existencia quedaría incompleta.
- Cada uno podía convertir esa tremenda experiencia en una victoria, transformar su vida en un triunfo interior; o bien, desdeñando el reto, limitarse a vegetar, tal y como hicieron la mayoría de los prisioneros.
- Los que conocen la estrecha relación entre el estado de ánimo de una persona -su valor y su esperanza, o su falta de ambos- y el estado de su sistema inmunológico comprenderán como la pérdida repentina de la esperanza y el valor pueden desencadenar un desenlace mortal.
- Las palabras de Nietzsche "el que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo".
- La historia nos brindó la oportunidad de conocer al hombre quizás mejor que ninguna otra generación. Quien es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que inventó las cámaras de gas, pero también es el ser que entró en ellas con paso firme y musitando una oración.
- "Llamé al Señor desde mi estrecha prisión y Él me contestó desde el espacio en libertad".
- después de soportar aquellos increíbles sufrimientos, uno ya no tenía nada que temer, salvo a su Dios.
Si se quedaron con ganas de leer todo el texto, aquí les dejo el acceso a un PDF completo (incluye Conceptos básicos de Logoterapia):
Los procesos que se narran en este libro podrían aplicarse a otras circunstancias de la vida. No es solo aplicable a vivencias tan extremas como las del Holocausto, sin duda ustedes encontrarán situaciones en donde los procesos de los actores se suceden como en el texto.
Mucho para reflexionar!
Sé rápido para perdonar. Es verdadera sabiduría no juzgar ni a los otros ni al mundo. Sé vacío y puro de mente, con el corazón lleno de compasión.
Mooji.
Hasta el próximo artículo!


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